Bienvenidas sean todas las medidas necesarias para enfrentar la actual crisis financiera. En las últimas semanas los empresarios Pyme de América Latina han escuchado múltiples anuncios del sector público para contrarrestar los efectos de la restricción del crédito y evitar que, con ello, la crisis se contagie a la economía real. Pero, ¿qué medidas están tomando los propios empresarios para enfrentar las turbulencias?
Según Rosario Valencia Castillo, directora general de la Asociación Mexicana de Centros para el Desarrollo de la Pequeña Empresa (AMCDPE), las Pymes en México “están actuando con cautela, no invirtiendo y controlando sus gastos”. Los microempresarios de la segunda economía más grande de América Latina no sólo consideran que tendrán que diversificar sus nichos de mercado para sobrevivir, según dice Valencia a este medio, sino que también “están preocupados por sus deudas bancarias, por lo que tendrán que hacer todo lo posible por liquidarlas y evitar una quiebra”.
Sin embargo, la mayor preocupación radica en la posibilidad de que las restricciones de liquidez afecten el “día a día” de las empresas y limiten su capacidad de acción para dar respuestas efectivas ante el nuevo escenario. Para el uruguayo Mauro Ríos, investigador de la realidad Pyme en Latinoamérica, la crisis está complicando la situación financiera de las empresas y esto “pone frenos operativos al accionar comercial”. Sólo aquellas que tuvieron una acertada percepción del panorama financiero a comienzos de 2008 y lograron prepararse mejor están ahora en buenas condiciones para enfrentar la tormenta, dice Ríos.
Lo importante es no quedarse de brazos cruzados. Desde AMCDPE, por ejemplo, están impulsando una novedosa plataforma para impulsar la internacionalización de las Pymes mexicanas, abriendo nuevas posibilidades de intercambio comercial en otros países. “Hemos firmado un convenio de colaboración entre la AMCDPE y la ASBDC, nuestra asociación homóloga en los Estados Unidos. Nos comprometimos a construir una plataforma de comercio internacional que permitiera que los asesores de los centros de ambos países promocionaran a las Pymes que atienden y que estén listas para el mercado internacional”, cuenta Rosario Valencia Castillo.
La plataforma incluye asesoramiento sin costo sobre legislación, el papel de los agentes aduanales y las entidades financieras, a cargo de especialistas de universidades de ambos países. Actualmente se encuentran desarrollando las últimas pruebas de la versión en español, previo al lanzamiento oficial, adelanta Valencia.
Pero no sólo es necesario el impulso de las asociaciones, sino también del sector público. De hecho, en la última semana el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) y Nacional Financiera (Nafinsa) anunciaron que dispondrán de recursos adicionales por US$ 2.650 millones para agilizar la entrega de créditos a empresarios del sector Pyme que los soliciten por primera vez.